En la eucaristía de consagración del municipio de Tuluá al milagroso de Buga asistieron los feligreses de la parroquia San Bartolomé y demás ciudadanos, comerciantes y familias tulueñas.

Los feligreses y asistentes afianzaron su fe y rogativas por la paz del municipio y la solución a las dificultades que Tuluá está viviendo.

Los comerciantes también alzan su voz para pedir al milagroso por la paz de la villa de Céspedes y la protección de sus negocios. Además, expresaron que los principios se deben basar en la fe y que por ser Vallecaucanos el milagroso simboliza la importancia de la creencia.

El agradecimiento por parte de los ciudadanos fue visibilizado mediante la participación y asistencia a la eucaristía donde también se consagraron las vidas de cada uno de ellos.

La paz en Tuluá es lo que todos piden y que el milagro pueda reflejarse en todas las calles, negocios y en los corazones de los tulueños.

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