Los municipios más afectados, según el médico, son «Cali, Buga, Buenaventura, Tuluá y Cartagena.» En este contexto, López Rivera enfatiza la importancia de la pronta atención médica ante los síntomas del dengue, instando a la población a «consultar al servicio de urgencias para ser evaluado por un profesional de la salud y tomar la determinación si requiere o no de un examen de sangre para mirar el nivel de plaquetas.»
En cuanto a las recomendaciones comunes, el médico advierte que «lo que no se recomienda son los aines, es decir, diclofenaco y naproxeno, pues estos pueden tender a disminuir un poco más de las plaquetas o incrementar algunos síntomas.» Es crucial que la población evite la automedicación y consulte a un profesional antes de tomar cualquier medicamento por cuenta propia.
Desde el ámbito hospitalario, López Rivera describe el procedimiento estándar: «En el hospital, el paciente ingresa y se realiza una evaluación inicial dependiendo de los síntomas y la clínica que se encuentra.» Agrega que «se hidrata al paciente, se le da una dosis de antipirético, que sería en este caso acetaminofén, y se realiza un hemograma para evaluar las plaquetas.»
Ante casos más graves, el médico explica que «el paciente se hospitaliza o se traslada a otra institución en caso de requerirlo, o se envía a su casa» según la evaluación médica. La detección temprana y el tratamiento adecuado son esenciales para mitigar el impacto del dengue en la salud pública.
Es fundamental que la comunidad esté alerta ante cualquier síntoma sospechoso y busque asistencia médica de manera inmediata. La colaboración entre el sector de la salud y la población es crucial para hacer frente a esta creciente amenaza epidemiológica en el Valle del Cauca.
