En medio de una situación preocupante para la salud pública, varios hospitales del departamento se encuentran al borde de una crisis financiera debido a una «deuda millonaria» por parte de las Entidades Promotoras de Salud (EPS). Entre estos centros médicos afectados, destaca el Hospital Tomás Uribe, que enfrenta una situación crítica debido al «no pago de las EPS», según declaraciones de la secretaría de Salud.
Según las palabras de la funcionaria, hasta cinco hospitales se encuentran en un «riesgo medio y alto» financieramente hablando, lo que plantea una seria amenaza para su funcionamiento. La deuda acumulada por las EPS alcanza la cifra de «160 mil millones de pesos», lo que equivale prácticamente al presupuesto anual completo del Hospital Tomás Uribe.
A pesar de esta difícil situación, el hospital ha logrado mantener su operación gracias a un «flujo de caja» generado por la facturación de años anteriores. Sin embargo, la persistente deuda representa un desafío constante para la institución y su capacidad para brindar atención médica de calidad.
En respuesta a esta crisis, se ha convocado una mesa de trabajo liderada por la gobernadora, en la que se busca instar a la Superintendencia de Salud a tomar medidas concretas para garantizar el «cumplimiento de las obligaciones financieras» por parte de las EPS.
En cuanto al Hospital Tomás Uribe, se destaca su compromiso con la comunidad, atendiendo a más de «400 pacientes en urgencias» y convirtiéndose en un referente regional en atención médica. Sin embargo, el cambio de superintendente ha generado incertidumbre sobre el futuro del hospital, aunque se espera que el enfoque del nuevo superintendente esté en asegurar el «pago justo» por los servicios prestados.
A pesar de los desafíos financieros, el Hospital Tomás Uribe reitera su compromiso de seguir brindando atención de calidad a todos los pacientes que lo necesiten, mientras se gestionan acciones para mejorar la infraestructura y enfrentar la crisis actual.
