En una operación coordinada, las Fuerzas Militares de Colombia, junto con la Policía Nacional, la Fuerza Aérea y la Armada, han logrado un significativo golpe contra la minería ilegal en la vereda San Lorenzo de Buenaventura. La operación resultó en la inutilización de equipos y maquinaria valorados en más de 2100 millones de pesos, pertenecientes al grupo armado organizado residual Jaime Martínez.
Durante la intervención, fueron desactivadas seis excavadoras, un motor industrial y dos motobombas eléctricas, herramientas esenciales para la extracción ilícita de oro que producían ingresos estimados de 1951 millones de pesos mensuales para el grupo armado. Con la neutralización de estos recursos, se estima que el GAO-r Jaime Martínez sufrirá una pérdida de más de 290 millones de pesos al mes, lo que representa un duro golpe a sus finanzas y capacidad operativa.

La minería ilegal, además de ser una fuente de financiación para grupos armados, genera un grave impacto ambiental. Las operaciones de este tipo en la zona habían llevado a la deforestación de 3200 árboles y la remoción de 34.000 metros cúbicos de suelo, además de causar la contaminación de fuentes hídricas. Expertos ambientales estiman que los daños causados tardarán entre 20 y 30 años en ser completamente restaurados.

