En una operación policial coordinada, las autoridades colombianas lograron la captura de alias “Chocorramo”, presunto cabecilla de una destacada estructura criminal en el país. Este individuo, cuya identidad real es Leonardo Álvarez, ha sido vinculado a actividades delictivas durante aproximadamente 14 años, desempeñando roles de liderazgo en diferentes organizaciones dedicadas al multicrimen, incluyendo las extintas BACRIM ‘Los Rastrojos’ en los departamentos de Santander y Norte de Santander.
Según las investigaciones, Álvarez mantenía estrechos vínculos con otros líderes delictivos, como el alias ‘El Zarco’, cabecilla de la organización delincuencial ‘La Nueva Generación’, quien fue capturado previamente en el norte del Valle. Se le atribuye a “Chocorramo” la ejecución de una serie de homicidios entre los años 2020 y 2024, como resultado de enfrentamientos con grupos rivales por el control de las rentas criminales, lo que habría generado un aumento significativo en la tasa de homicidios en la región.
La detención de “Chocorramo” fue posible gracias al trabajo conjunto de la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN), personal de Inteligencia y diversas instituciones, en consonancia con el nuevo ‘Modelo del Servicio de Policía’ y la estrategia de seguridad de la Gobernación del Valle. El Coronel Giovanni Cristancho Zambrano, Comandante del Departamento de Policía Valle, destacó la importancia de esta captura, considerando a Álvarez como uno de los sicarios más temidos de la organización delincuencial en cuestión.
El detenido posee un extenso historial delictivo, con antecedentes por delitos como Concierto para delinquir, financiación del terrorismo, administración de recursos relacionados con actividades terroristas y de la delincuencia organizada.
Con esta operación, se logra desarticular de manera significativa la estructura delincuencial «La Nueva Generación», con presencia en varios municipios del Valle del Cauca. Se le atribuye a esta organización la autoría de homicidios selectivos contra miembros y colaboradores de grupos rivales, lo que ha sembrado el temor entre los habitantes de la región.
El detenido quedó a disposición de las autoridades competentes, quienes determinarán su situación judicial por delitos como fabricación, tráfico y porte ilegal de armas de fuego y munición.
