En el Valle del Cauca, el sector de la salud enfrenta una situación crítica debido al aumento exorbitante en el precio de la anestesia, un elemento esencial en procedimientos quirúrgicos y médicos. Las autoridades sanitarias de la región están «en alerta» ante la posibilidad de que esta crisis afecte la calidad y disponibilidad de los servicios médicos.
Según lo expresado por María Cristina Lesmes, secretaria de Salud del Valle, el incremento del precio de la anestesia ha alcanzado «casi el 300%», generando preocupación en los centros médicos de la región. Aunque el medicamento no está en escasez, su elevado costo está generando «dificultades en el acceso» para algunas instituciones de salud.
Varios hospitales, incluyendo la Clínica San Francisco, el hospital Santa Ana en Cartago, y el Hospital Departamental Psiquiátrico Universitario del Valle en Cali, se encuentran «monitoreando de cerca» sus existencias de anestesia, con reportes que indican cantidades limitadas para los próximos tres meses. Por otro lado, la Clínica Nuestra y Clínica Palmira reportan un «abastecimiento normal» del insumo.

El aumento en el precio de los anestésicos está teniendo un «impacto negativo» en la situación financiera de los prestadores de servicios de salud en la región. Además de las dificultades en el acceso a los recursos necesarios, el incremento de precio está generando preocupación entre algunas clínicas, que temen no poder costear el acceso a este medicamento esencial.
En caso de que la situación empeore, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) será la entidad responsable de implementar estrategias para «priorizar los trámites asociados al riesgo sanitario», «autorizar la importación de medicamentos» y «sugerir alternativas terapéuticas» viables.
Ante esta situación, las autoridades de salud del Valle del Cauca instan a la colaboración de todas las partes involucradas para garantizar el acceso continuo a la anestesia y asegurar la calidad de la atención médica en la región.
