En el corazón de Trujillo, el Centro Vida se erige como un bastión de solidaridad y ayuda para 45 abuelitos que encuentran en este lugar más que un refugio: una verdadera comunidad de apoyo. Según palabras de Bernardo Fernández, responsable del centro, «El gobierno nos provee la alimentación de lunes a viernes, pero los fines de semana y días festivos hacemos magia. Tocamos puerta a puerta junto a nuestra directora, la doctora Alejandra Flores, y el concejal Bejarano, contando con la colaboración invaluable del comercio local».
Además de cubrir necesidades básicas, el Centro Vida ofrece una tienda solidaria donde los visitantes pueden adquirir productos desde 5000 hasta 55000 pesos, contribuyendo así al sostenimiento del centro y fortaleciendo el tejido comunitario. «Invitamos a todos a visitarnos y ser parte de esta red de solidaridad», añade Fernández con entusiasmo.
En un contexto donde la solidaridad es más valiosa que nunca, el Centro Vida de Trujillo destaca como un ejemplo de cómo la unión y el compromiso pueden transformar vidas y construir un futuro más esperanzador para quienes más lo necesitan.

