La Escuela de Fútbol Ranyave vivió una experiencia de aprendizaje invaluable durante su participación en el Festival Departamental Chiquifútbol Valle del Cauca, un torneo que reunió a equipos de alto nivel en categorías juveniles. Aunque el resultado no fue el esperado en todos los encuentros, los jugadores de Ranyave destacaron por su esfuerzo y determinación, dejando claro que el proceso de formación está avanzando a buen ritmo.
Varios de los integrantes del equipo Sub-11 de Ranyave compartieron sus impresiones sobre lo aprendido durante el torneo. Juan, uno de los jóvenes futbolistas, señaló que el evento le permitió darse cuenta de la importancia de seguir entrenando y mejorando constantemente. “Este torneo fue difícil porque los equipos tienen jugadores de muy buen nivel, pero me dejó claro que debo seguir entrenando y superarme cada día. Mi primer Chiquifútbol fue complicado, pero ahora tengo claro qué áreas debo mejorar para el siguiente torneo”, comentó el jugador.
A pesar de las dificultades, Juan logró destacarse en el campo al anotar dos goles. “Los goles llegaron gracias a estar atento a las jugadas. El primero fue un rebote que aproveché y el segundo, un pase de un compañero que definí con la derecha. Estoy contento, pero sé que puedo seguir mejorando”, explicó con entusiasmo.

El equipo, en su conjunto, se mostró satisfecho con los avances realizados, a pesar de los obstáculos. Carlos, otro de los integrantes, destacó la importancia de la disciplina y el trabajo en equipo. “Nuestro balance fue bueno. Ganamos un partido y perdimos los otros, pero estamos aprendiendo mucho. Los otros equipos eran muy fuertes y con jugadores más grandes, pero eso nos motiva a seguir entrenando, comer bien y dormir lo necesario para estar a la altura”, expresó Carlos.
Los jugadores también enfatizaron el compromiso que deben tener para seguir adelante. David, otro miembro de Ranyave, comentó que la clave está en mantener una actitud positiva y seguir enfocados en el trabajo colectivo: “Lo más importante es el compromiso de todos. Tenemos que entrenar juntos, mejorar nuestra talla y seguir trabajando para ser mejores cada día. Este torneo nos dejó muchas enseñanzas y ya pensamos en cómo prepararnos para el próximo Baby Fútbol”.
Más allá de los resultados, el evento dejó enseñanzas fundamentales para los jugadores de Ranyave, quienes reconocieron que cada torneo es una oportunidad para crecer, no solo en lo futbolístico, sino también en lo personal. Felipe, uno de los jugadores, compartió que el compartir con los compañeros y competir con equipos de alto nivel les dio una perspectiva más amplia sobre el fútbol. “Este torneo nos da mucha experiencia y nos hace más fuertes como equipo. Ahora sabemos en qué debemos enfocarnos para mejorar y crecer juntos”, dijo Felipe.

A medida que el torneo avanzaba, los jugadores de Ranyave se dieron cuenta de que el verdadero valor está en el proceso. El esfuerzo, la dedicación y el aprendizaje continuo son las claves para alcanzar sus metas, y el trabajo duro es lo que los llevará al siguiente nivel.
Con el aprendizaje de este torneo, los jugadores de la Escuela de Fútbol Ranyave ya se preparan para su próxima competencia, el Baby Fútbol, con la certeza de que cada entrenamiento y cada partido los acerca más a su objetivo: seguir mejorando y, eventualmente, alcanzar nuevas metas en su carrera deportiva.
