La noche del lunes 27 de enero se vio marcada por la violencia en Tuluá, luego de que se registraran dos homicidios en hechos aislados ocurridos en menos de 12 horas. Ambos crímenes han generado preocupación entre los habitantes de la ciudad y han puesto en alerta a las autoridades locales debido al creciente índice de violencia en la región.
El primer asesinato tuvo lugar cerca de la Carrera 40, a un costado del parque de La Familia, donde José Gregorio González Fermín, un taxista de 36 años y originario de Venezuela, fue atacado a tiros por hombres armados mientras se disponía a comenzar su jornada laboral. González Fermín, quien residía en Tuluá desde hace algún tiempo, fue rápidamente trasladado a un centro médico. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos por salvar su vida, falleció poco después de ingresar a la institución de salud.
Poco tiempo después, otro atentado sicarial se registró en el barrio Pueblo Nuevo, donde Sergio Andrés Mejía Hurtado, un joven de 18 años, fue atacado por individuos armados. Los agresores abrieron fuego contra el joven sin mediar palabra, dejándolo gravemente herido. Mejía Hurtado falleció en el lugar de los hechos, convirtiéndose en la segunda víctima fatal de la noche y el tercer homicidio en lo que va del año en la ciudad.
Las autoridades de Tuluá, a través de la SIJÍN del Segundo Distrito de Policía, están investigando ambos crímenes con el fin de esclarecer los motivos detrás de estos atentados y dar con los responsables. Se ha incrementado la presencia policial en la ciudad mientras continúan las pesquisas.
Estos hechos violentos resaltan una vez más la preocupación de los ciudadanos por la seguridad en la región, un tema que sigue siendo prioritario para la comunidad y las autoridades locales. La población espera que los esfuerzos por esclarecer estos homicidios contribuyan a devolver la tranquilidad a Tuluá y evitar que la violencia siga escalando en la ciudad.
