En un ataque sin precedentes, dos motocicletas bomba fueron detonadas en las zonas rurales de Salónica y Fenicia, en el corregimiento de Riofrío, dejando como saldo seis personas heridas y cuantiosos daños materiales en viviendas y vehículos de la zona. Los atentados ocurrieron en la mañana del pasado miércoles 30 de enero y no solo afectaron las áreas rurales, sino que también se extendieron hasta la cabecera municipal, desatando una ola de temor entre los habitantes de esta tranquila región del Valle del Cauca.
Según versiones preliminares, las explosiones ocurrieron en momentos de alta actividad en las calles de ambos corregimientos, lo que generó pánico entre la población. Además de las personas heridas, se reportaron serios daños en varias viviendas y vehículos cercanos a los puntos de detonación.
Ante la gravedad de los hechos, las autoridades locales han dispuesto una recompensa de hasta $100 millones para quien brinde información clave que permita capturar a los responsables de los atentados. A través de un comunicado oficial, las autoridades han instado a la comunidad a colaborar con las investigaciones y a denunciar cualquier dato relevante, asegurando que las personas que contribuyan no enfrentarán represalias.

El general Jorge Urquijo Sandoval, comandante de la Región de Policía Número 4, informó que, en coordinación con el Ejército Nacional, ya se ha activado el “Plan Defensa” en la zona, una estrategia de seguridad que busca neutralizar las amenazas de grupos armados ilegales. Urquijo destacó que se están intensificando las patrullas y bloqueos de carreteras en zonas estratégicas como el Cañón de Garrapatas, área en la que se teme una mayor presencia de actores armados ilegales que podrían estar operando con mayor intensidad.

Los atentados han generado gran preocupación en la población, que se siente vulnerable ante la creciente inseguridad en la región. Aunque las autoridades han reforzado la presencia militar y policial, los ciudadanos piden mayor protección y rapidez en las investigaciones, temiendo que estos hechos puedan ser parte de una estrategia de desestabilización por parte de grupos al margen de la ley.
Mientras tanto, los heridos continúan siendo atendidos en el hospital local y se espera que las autoridades den más detalles sobre las investigaciones en los próximos días.
A medida que las autoridades siguen trabajando en la resolución de los atentados, la comunidad de Riofrío se enfrenta a un futuro incierto, marcado por la desconfianza y el temor. Sin embargo, la respuesta del gobierno y las medidas de seguridad adicionales brindan un rayo de esperanza de que se pueda recuperar la paz en esta zona rural, históricamente conocida por su tranquilidad.
