El pasado viernes 21 de febrero, la ciudad de Tuluá se llenó de arte y tradición con el cierre de la capacitación en Territorios Emergentes, dirigida por Edison Caicedo, Licenciado en Bellas Artes y estudiante de la misma carrera en Cali. El evento culminó con un emotivo performance que permitió a los niños y adultos del municipio adentrarse en el mundo de la música ancestral del Pacífico colombiano, a través del tambor, un instrumento milenario que sigue siendo un emblema de la cultura regional.
La jornada no solo fue una clase práctica sobre el tambor, sino un viaje hacia la recuperación de los conocimientos ancestrales. Los niños participaron activamente en una representación que les permitió adentrarse en los códigos de la danza y la música que han sido transmitidos de generación en generación. Caicedo destacó el trabajo realizado por los pequeños y la participación de los padres, quienes demostraron un compromiso invaluable con la formación cultural de sus hijos. «Lo que hoy Tuluá y el mundo necesitan es más cultura y espacios formativos que ayuden a los jóvenes a adquirir buenos hábitos y valores a través del arte», agregó el Licenciado.
Uno de los aspectos más significativos del evento fue la sinergia creada entre los niños, adultos y el tambor, que permitió revivir la musicalidad ancestral del Pacífico. Según Caicedo, esta experiencia es fundamental para la comunidad, pues representa la recuperación de una memoria cultural que ha estado en riesgo de perderse: «Hoy, con eventos como este, estamos recuperando esa música ancestral que forma parte de nuestra identidad. El tambor es un vehículo para transmitir la historia de nuestros ancestros».
Con la culminación de esta capacitación, Edison Caicedo y la Fundación no se detienen en su labor. Ya tienen en mente nuevos proyectos, entre ellos, la apertura de nuevas puertas en la escuela de formación para seguir trabajando en la cultura tradicional. «Pronto tendremos expositores y maestros idóneos de la música del Pacífico, quienes serán clave en la transmisión de esta conciencia ancestral y en la continuidad de la enseñanza para la comunidad», aseguró Caicedo, anticipando nuevas oportunidades para los jóvenes tulueños.
Así, el trabajo de Edison Caicedo y su equipo sigue sembrando cultura en Tuluá, demostrando que el arte tiene el poder de transformar comunidades, recuperar tradiciones y unir generaciones a través de la música y la danza.
