Una compleja maniobra fraudulenta, que permitía a cabecillas y miembros de estructuras criminales portar armas de fuego con salvoconductos y evadir los controles de las autoridades, fue desmantelada gracias a una exhaustiva investigación llevada a cabo por la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional.

De acuerdo con las investigaciones, algunas empresas de seguridad privada estaban involucradas en un esquema ilícito que consistía en carnetizar a personas con antecedentes judiciales y vinculadas a actividades delictivas como escoltas, otorgándoles acceso a armas de fuego y otros equipos de seguridad con el aval de los entes de control. Con estos contratos fraudulentos, los delincuentes lograban burlar los sistemas de seguridad, lo que les permitía operar con impunidad.

Como resultado de las diligencias realizadas en Bogotá y Barranquilla, tres representantes legales de las compañías de seguridad implicadas fueron capturados: el coronel en retiro Pedro Alexander Ruiz Pulido, el capitán en retiro José Omar Urrego Chitiva, y Jorge Oswaldo Castaño Galindo. Durante los operativos, se incautaron 6 celulares, 3 memorias USB, 3.735 cartuchos de diferentes calibres, 22 revólveres, 50 pistolas, 5 escopetas y 31 armas traumáticas y de fogueo.

Los detenidos fueron imputados por los delitos de concierto para delinquir agravado con fines de lavado de activos y enriquecimiento ilícito, aunque no aceptaron los cargos. Las autoridades comprobaron que el coronel (r) Ruiz Pulido, a través de su empresa de seguridad, habría falsificado documentos para simular pagos mensuales por el alquiler de armas de fuego y carnetizó a Edgar Elicio Munévar, alias El Caballista, quien pertenece a una red de narcotráfico y estuvo involucrado en la fuga de Juan Larison Castro Estupiñán, alias Matamba, de la cárcel La Picota de Bogotá.

El capitán (r) Urrego Chitiva y su compañía también fueron señalados de haber suministrado armas a otros personajes relacionados con el crimen organizado, como Jesús Martín Bello y Juan Carlos Castro, alias Pichi Belén, ambos implicados en actividades delictivas en Antioquia. Por otro lado, la empresa de Castaño Galindo habría facilitado armas a Jhon Fredy Gallo Bedoya, alias Pájaro, y Oliverio Isaza Ramírez, alias Terror, exlíderes de grupos paramilitares y vinculados al Clan del Golfo.

Simultáneamente con las capturas, la Dirección Especializada de Extinción del Derecho de Dominio impuso medidas cautelares sobre bienes que superan los 1.800 millones de pesos, relacionados con el entramado ilegal. Se trató de dos sociedades, tres empresas de seguridad, tres inmuebles y un vehículo de gama alta, los cuales fueron ocupados durante operativos realizados en varias ciudades del país, entre ellas Bogotá, Villavicencio (Meta), Ibagué (Tolima), Neiva (Huila) y Puerto Triunfo (Antioquía).

La investigación se originó luego de la captura de Manuel Antonio Castañeda Bernal, quien fue detenido mientras transportaba 168 kilogramos de clorhidrato de cocaína en una camioneta de la Unidad Nacional de Protección (UNP). Las propiedades incautadas quedarán bajo la administración de la Sociedad de Activos Especiales (SAE).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *