El municipio de Candelaria atraviesa una situación de emergencia tras las intensas lluvias que cayeron en la región. Según la alcaldesa Géssica Vallejo Valencia, la precipitación alcanzó los 135 mm, una cifra que no se había registrado en los últimos cinco años, lo que provocó una serie de afectaciones en diversas zonas del municipio.
Entre los daños más significativos, se destacan los efectos en 35 familias que vieron sus hogares seriamente comprometidos por la lluvia y el granizo. Además, las instituciones educativas de Villa Gorgona y la comunidad campestre se vieron gravemente afectadas, con más de 4.000 estudiantes perjudicados por la destrucción parcial de sus instalaciones.

La alcaldesa Vallejo Valencia explicó que desde el momento en que comenzaron las lluvias, el equipo de gestión del riesgo del municipio ha trabajado sin descanso para atender a los afectados. «Estamos removiendo el material vegetal, realizando labores de limpieza y reparando las alcantarillas que colapsaron debido al torrencial aguacero», aseguró.
A pesar de los esfuerzos, la magnitud de la emergencia ha sobrepasado los recursos locales, por lo que la alcaldesa hizo un llamado urgente al gobierno departamental y nacional para que brinden el apoyo necesario para superar la crisis. «Solicitamos su acompañamiento para atender de manera efectiva esta emergencia, y esperamos que no se repita en el futuro», expresó Vallejo Valencia.
Las autoridades locales continúan con las labores de recuperación y asistencia a los afectados, mientras se mantiene la alerta en el municipio. La comunidad de Candelaria espera que la situación se resuelva con prontitud, gracias al apoyo de las entidades gubernamentales.
