La Academia de Fútbol Ranyave no solo ha destacado por su enfoque en el alto rendimiento, sino también por ser un semillero de talento que va más allá de las fronteras locales. En sus filas, los jóvenes futbolistas se preparan para competir en escenarios internacionales, y dos de ellos, Samuel Giraldo Mejía y Samuel Guzmán Ladino, no esconden la emoción que sienten por las oportunidades que se les están abriendo.
Samuel Giraldo Mejía, quien lleva varios años en el club, compartió lo que significa para él ser parte de Ranyave: «Para mí es mucha felicidad porque sé que me están eligiendo a mí y a otros compañeros para mejorar nuestra técnica, los pases, la coordinación… No distraernos tanto. Es un momento que siempre hemos esperado, y me siento muy contento por todo lo que estamos aprendiendo aquí. Con los compañeros, como Samuel Guzmán, nos esforzamos día a día para mejorar, y ver que el profe cree en nosotros es un gran impulso para seguir creciendo.»

Por su parte, Samuel Guzmán Ladino también expresó su entusiasmo por las posibilidades que se abren para los jóvenes de la academia: «Recuerdo que un día el profe nos dijo que iba a llevar a algunos niños a Italia para jugar allá. ¡Fue una alegría increíble! Imagínate, tener la oportunidad de ir a competir a Italia, un lugar donde el fútbol es tan importante, me haría mejorar muchísimo, sobre todo en la técnica y la coordinación. Para mí, es una gran felicidad saber que podemos llegar tan lejos, y estoy seguro de que eso nos ayudará a todos.»
Ambos jugadores coinciden en lo importante que es estar en un club como Ranyave, donde la preparación no solo se limita a lo físico, sino también al aspecto mental y técnico. La posibilidad de competir en Italia es una de las oportunidades que la academia ha logrado gestionar, brindando a los jóvenes futbolistas una proyección internacional que les abre puertas a nuevas experiencias y desafíos.
Con entrenadores de calidad y un ambiente que fomenta la superación constante, Ranyave sigue demostrando que está comprometido con el futuro del fútbol juvenil. Para estos chicos, como Samuel Giraldo y Samuel Guzmán, el sueño de jugar en Europa está cada vez más cerca, y su pasión y dedicación siguen siendo el motor que los impulsa a seguir adelante.
