El pasado sábado 22 de marzo, el escritor Gustavo Álvarez Gardeazabal participó en un homenaje organizado por el Centro de Historia de Tuluá en honor al doctor Gonzalo López Arango, quien celebró sus 88 años de vida. La ceremonia, que tuvo lugar en la capilla de los Osarios de los Salesianos, incluyó una misa para reconocer su trayectoria de más de seis décadas de servicio en diversos campos de la vida pública, judicial y empresarial de Tuluá.
Durante el evento, Álvarez Gardeazabal se dirigió a los presentes con palabras de admiración hacia López Arango, destacando la importancia de reconocer a las personas en vida por sus contribuciones a la comunidad. «El doctor Gonzalo ha trabajado incansablemente por Tuluá y por el Valle del Cauca, siempre con severidad, honestidad y un espíritu cordial. Es un honor estar aquí hoy para reconocer su gran valía», expresó el escritor.

Álvarez Gardeazabal, quien ha sido testigo cercano de gran parte de la vida del homenajeado, reflexionó sobre el papel que López Arango ha jugado en la historia de la ciudad. «Este homenaje no solo resalta su labor como abogado, político y líder, sino también su carácter como ser humano: un hombre amable, justo y siempre dispuesto a colaborar con su comunidad», afirmó.
El escritor también enfatizó la importancia de rendir homenajes en vida, algo que considera esencial para honrar a quienes han dejado una huella significativa en la región. Según Álvarez Gardeazabal, el reconocimiento al doctor Gonzalo López Arango no solo es un acto de gratitud, sino también una forma de reafirmar los valores de servicio y compromiso que han marcado su vida.
La ceremonia fue un momento de reflexión y homenaje, en el que las palabras del escritor dejaron claro el respeto y la admiración hacia una figura clave en la historia de Tuluá. El homenaje a López Arango se convirtió así en un acto simbólico que destacó la importancia de reconocer el trabajo y la dedicación de quienes, como él, han sido pilares fundamentales del desarrollo y bienestar de la ciudad.
