El voleibol de Tuluá se sigue destacando con jóvenes talentos comprometidos y en constante preparación para los retos que les depara el 2025. En este proceso, dos de sus jugadores más representativos, Héctor Daniel Ocampo y Juan José Rute Valencia, se han convertido en figuras clave dentro del equipo, destacándose no solo por su destreza en la cancha, sino también por su dedicación y visión a futuro.

Héctor Daniel Ocampo, quien lleva cinco años practicando el voleibol, comenta que su amor por este deporte comenzó en su infancia, cuando lo practicaban justo frente a su casa. «Cuando era pequeño lo vi y me llamó la atención. Decidí intentarlo y me amañé», explica. Hoy en día, es parte fundamental del equipo de Tuluá y se encuentra preparándose para los torneos nacionales e internacionales que se vienen este año.

En cuanto a la importancia de los fogueos y entrenamientos, Ocampo destaca que estos encuentros son fundamentales tanto para su crecimiento personal como para el trabajo en equipo. «Nos ayudan a mejorar a nivel colectivo, a conocernos mejor como equipo, y eso es esencial para competir al más alto nivel», señala.

Con la mirada puesta en el futuro, Ocampo tiene claro sus objetivos. «Mi meta es ser de los mejores jugadores de mi categoría y, por supuesto, quedar campeón», afirma con firmeza. Además, valora profundamente la oportunidad que el voleibol le ha dado de conocer nuevas personas y lugares. «Es un deporte muy bonito, te permite vivir experiencias increíbles. Lo recomendaría a cualquiera», agrega.

Por su parte, Juan José Rute Valencia, también jugador del equipo de Tuluá, refleja la misma pasión y ambición. Aunque ya es graduado y fue subcampeón municipal el año pasado, Rute no forma parte aún de la selección Tuluá, pero sigue luchando por un lugar en los próximos eventos departamentales. Actualmente, se encuentra concentrado en los torneos nacionales de Circasia y el internacional de Cali, previstos para este año.

«Mi sueño es llegar a una liga profesional, ya sea la del Valle, la del Quindío o cualquier otra, y estar en los Juegos Asco cuando entre a la universidad», revela. A pesar de no haber alcanzado aún su meta de llegar a los departamentales, Rute mantiene la esperanza y sigue trabajando por mejorar. Además, resalta la importancia de los fogueos en su preparación. «Estos torneos no solo nos sirven para mejorar en lo colectivo, sino también para medirnos con otros equipos y seguir creciendo como jugadores», afirma.

Rute también invita a los jóvenes a que se animen a practicar deporte, aunque no sea necesariamente el voleibol. «Practiquen lo que quieran. Yo estuve siete años jugando fútbol, pero cuando llegué al voleibol, me enamoré completamente. Es un deporte que requiere mucho trabajo en equipo, actitud y pasión», concluye.

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