Con el objetivo de restaurar y conservar los manglares del Pacífico vallecaucano, comenzó la primera etapa del proyecto «Raíces Costeras», una iniciativa que busca involucrar a las comunidades costeras en la protección de sus ecosistemas. La actividad de socialización tuvo lugar en el Consejo Comunitario de Bazán Bocana, en Buenaventura, y contó con la participación de residentes locales, estudiantes de la Unidad Central del Valle (Uceva) y del Instituto de Educación Técnica Profesional de Roldanillo (Intep).
El proyecto busca frenar la degradación de los manglares, vitales para la biodiversidad, la pesca y la protección de las costas frente a la erosión. La intervención abarca un total de 50 hectáreas y se concentrará en doce Consejos Comunitarios de la región, entre los que se encuentran zonas como Yurumanguí, La Bocana, Ladrilleros, y La Barra, lugares que han sufrido una fuerte degradación debido a las actividades humanas.

Durante la jornada, Nasly Vidales González, subsecretaria de Desarrollo Sostenible, destacó la importancia de trabajar de la mano con las comunidades para lograr resultados sostenibles. «Con ‘Raíces Costeras’ se promoverá la gobernanza ambiental, el desarrollo económico basado en la economía circular y la remediación cultural de los manglares, asegurando que las comunidades costeras se conviertan en actores clave en la restauración de estos ecosistemas», explicó.
Por su parte, Samara Betancourt, presidenta del Consejo Comunitario de Bazán Bocana, agradeció el apoyo recibido. «El manglar es la cuna de muchas especies que sustentan nuestra vida y economía. Esta intervención es crucial para preservar el futuro de nuestro territorio y garantizar que las futuras generaciones puedan seguir disfrutando de sus beneficios», afirmó.
El proyecto «Raíces Costeras» es un paso significativo hacia la conservación de los manglares del Pacífico vallecaucano, un patrimonio natural que, además de ser vital para la ecología, también desempeña un papel fundamental en la vida cotidiana de las comunidades que habitan estas zonas. Con la colaboración de las autoridades y la participación activa de la comunidad, se espera que esta iniciativa sea un modelo de sostenibilidad y desarrollo a largo plazo para la región.
