El pasado evento del Sexto Rotary Run 2025 dejó un balance muy positivo, tanto en la cantidad de participantes como en el mensaje de inclusión y solidaridad que se transmitió a través del deporte. Con más de 1000 corredores convencionales y 251 personas con discapacidad, este evento demostró una vez más el poder del deporte para unir a la comunidad y fomentar la empatía.

Efraín Marmolejo, representante del Club Rotario Tuluá, expresó con entusiasmo: «Lo que ganemos con esta carrera va a ser invertido también en proyectos sociales del club Rotario, como las cirugías de labio y paladar hendido para niños y adultos. Estamos comprometidos con ayudar a los más necesitados, y lo hacemos a través del deporte.»

El evento no solo fue una competencia deportiva, sino también un espacio para la solidaridad y la inclusión. «Estamos corriendo por los valores, como el amor, el respeto y la empatía. Cada camiseta llevaba un recordatorio de esos principios, porque queremos que los participantes no solo se lleven una medalla, sino también un mensaje de lo que realmente importa,» agregó Marmolejo.

Además, destacó el incremento de participación de personas con discapacidad en esta edición, con un total de 250 corredores, un número superior al del año anterior. «El evento se ha convertido en una verdadera fiesta familiar. Los atletas vienen acompañados por sus seres queridos, y a los acompañantes de las personas con discapacidad no se les cobra, lo que hace que este evento sea una celebración inclusiva,» subrayó el organizador.

El impacto social de este evento se refleja no solo en los fondos recaudados, sino también en el creciente apoyo de la comunidad. La inclusión de todos los participantes, sin importar su condición, ha sido uno de los pilares del Rotary Run.

Y aunque la sexta versión ya es historia, el Club Rotario Tuluá ya tiene la vista puesta en el futuro. «Estamos listos para la séptima versión. Tuluá se está posicionando como una ciudad runner, con carreras como la del río, la media maratón. Son noticias positivas que nos llenan de orgullo, porque Tuluá lo merece,» concluyó Efraín Marmolejo.

Así, el Rotary Run 2025 se consolidó como un evento deportivo lleno de valores, inclusión y esperanza, mostrando el verdadero espíritu solidario que caracteriza a Tuluá y a su comunidad.

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