Este 9 de abril, la Tercera Brigada del Ejército Nacional de Colombia llevó a cabo un emotivo homenaje a los soldados caídos y a aquellos que han sido afectados por las secuelas del conflicto armado, así como a sus familias.
Este acto se enmarca en la conmemoración del Día de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado, una fecha que busca rendir tributo a las víctimas del conflicto y reconocer el sacrificio de los militares que han entregado sus vidas en defensa de la seguridad del país.
La jornada comenzó con una solemne ofrenda floral en el Cantón Militar Pichincha, un lugar significativo donde se recordó a los héroes caídos con respeto y gratitud. El evento estuvo marcado por un profundo sentimiento de solidaridad hacia aquellos que, además de haber perdido a sus seres queridos, siguen enfrentando las consecuencias del conflicto armado, tales como secuelas físicas y psicológicas.
En su intervención, los organizadores del evento, encabezados por la Tercera Brigada del Ejército, resaltaron el compromiso del Ejército Nacional con la memoria histórica, la verdad y la reparación de las víctimas del conflicto. Durante el acto, se destacó la importancia de no olvidar a aquellos que, a lo largo de las décadas de violencia en Colombia, han sufrido por la guerra y sus consecuencias.

De acuerdo con la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), hasta el 28 de febrero de 2025, 9.888.182 personas han sido registradas en el Registro Único de Víctimas (RUV). Las estadísticas de esta entidad revelan que los militares continúan siendo víctimas del conflicto, principalmente debido a hechos como desplazamientos forzados, homicidios, amenazas, desapariciones forzadas y lesiones causadas por minas antipersonal y artefactos explosivos improvisados.

Este evento, organizado por la Tercera Brigada del Ejército Nacional, refuerza el compromiso de las Fuerzas Armadas con el respeto a los derechos humanos y la dignidad de todas las víctimas, tanto civiles como militares. Asimismo, subraya la importancia de recordar y aprender del pasado para contribuir a la construcción de una paz duradera en Colombia.
El homenaje realizado hoy no solo fue un acto de reconocimiento a quienes sacrificaron sus vidas, sino también un recordatorio del compromiso de Colombia con la memoria, la verdad y la justicia, esenciales para la sanación de las heridas dejadas por el conflicto armado.
