En una operación realizada por la Armada Nacional, tres tripulantes ecuatorianos fueron detenidos luego de que su embarcación, la «Matías II», fuera interceptada a 72 millas náuticas de Isla Malpelo, en el Valle del Cauca. Los detenidos transportaban 399 kilogramos de pesca ilegal y 216 galones de combustible de contrabando.

El operativo se activó cuando un buque de la Institución Naval detectó la motonave sospechosa mediante radares. De inmediato, una Unidad de Reacción Rápida (URR) de la Estación de Guardacostas de Buenaventura se trasladó hasta el lugar para inspeccionar la embarcación. Durante la revisión, se halló un cargamento ilegal de fauna marina, incluyendo 389 kilogramos de pez dorado y un tiburón tollo de 10 kilogramos, además de cinco rayas y tres tortugas marinas, que fueron liberadas en el mar bajo la supervisión de los Marinos de Colombia.
A bordo también se encontraron 12 canecas plásticas con 216 galones de combustible, lo que incrementó la gravedad de la situación. Tras la inspección, los tres tripulantes fueron trasladados al muelle de la Estación de Guardacostas de Buenaventura para una verificación más detallada.
La Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP) confirmó que la motonave transportaba fauna marina extraída sin autorización de una zona protegida, lo que constituye una violación a la legislación pesquera del país. Los tres ecuatorianos fueron puestos a disposición de la Seccional de Investigación Judicial (SIJÍN) para iniciar el proceso legal por pesca ilegal, conforme al artículo 328C del Código Penal colombiano.
Este tipo de actividades ilícitas no solo infringen la legislación nacional, sino que también ponen en riesgo la biodiversidad marina y la salud pública. La pesca ilegal, al no cumplir con las normativas de manejo y refrigeración, puede comprometer la calidad de los productos del mar y exponer a los consumidores a riesgos sanitarios. Además, el contrabando de combustible afecta directamente el ecosistema marino, contribuyendo a la contaminación de las aguas y la destrucción de la fauna local.

La Armada Nacional sigue comprometida con la protección de los recursos naturales del país, reforzando su presencia en zonas estratégicas como Isla Malpelo para prevenir actividades ilegales y preservar la biodiversidad marina de Colombia.
