Dos hermanos provenientes del Huila llegaron a la ciudad de Cali con la intención de realizar un trabajo comercial. Sin embargo, su viaje se transformó rápidamente en una pesadilla cuando fueron interceptados y secuestrados por una red de delincuentes que se hicieron pasar por empresarios. Los criminales exigieron una suma millonaria de 1,000 millones de pesos para su liberación.

El hecho ocurrió cuando los hermanos, confiados en un acuerdo que habían realizado en línea, llegaron a la capital vallecaucana. Una vez en la ciudad, fueron interceptados por los secuestradores, quienes, haciéndose pasar por los comerciantes con los que supuestamente habían pactado el negocio, los retuvieron contra su voluntad en un lugar desconocido. A partir de ese momento, la familia perdió todo contacto con ellos, y comenzó a vivir una angustiosa espera.
La situación se agravó cuando los delincuentes contactaron a la familia y enviaron una prueba de supervivencia de los hermanos. En la llamada, exigieron 1.000 millones de pesos a cambio de su liberación. La operación criminal fue rastreada hasta la cárcel de La Dorada, Caldas, desde donde, según las autoridades, se dio la orden a los secuestradores por parte de un prisionero conocido como alias «El Chivo», un miembro de una red criminal vinculada a varios delitos graves, como el tráfico de estupefacientes y la extorsión.
Las autoridades, al ser alertadas por la familia, iniciaron rápidamente una investigación. Gracias a un trabajo conjunto de inteligencia y seguimiento, las autoridades lograron localizar el lugar donde los hermanos estaban retenidos y, en un operativo coordinado, rescataron a las víctimas en menos de 72 horas.

En la operación, que involucró registros y allanamientos en diferentes puntos de la ciudad, se logró capturar a cinco personas implicadas en el secuestro, quienes fueron arrestadas en flagrancia. Además, durante la intervención se incautaron dos armas de fuego, tres celulares y una motocicleta, objetos utilizados en la ejecución del delito.
El GAULA Cali, encargado de la investigación, destacó la rapidez y efectividad de la operación, que permitió no solo la liberación de los hermanos, sino también el desmantelamiento parcial de una red criminal dedicada a la extorsión y el secuestro.
Los hermanos, aunque ilesos, vivieron momentos de gran tensión y angustia durante el tiempo en que estuvieron en cautiverio. La Policía continúa con las investigaciones para identificar y capturar a más integrantes de la red criminal que operaba en la región.
Este caso resalta la vulnerabilidad de quienes realizan negocios a través de plataformas digitales, donde las personas pueden ser víctimas de engaños y secuestros, como ocurrió en esta ocasión. Las autoridades hacen un llamado a la precaución y la denuncia ante cualquier indicio de actividad sospechosa.
