El equipo dirigido por Gemerson Arias rescató un empate con sabor agridulce frente a Junior de Barranquilla, en un duelo vibrante que mantuvo a los hinchas al borde del asiento. Las guerreras del Internacional Femenino demostraron carácter, garra y temple en un partido que por momentos se les escapaba de las manos, pero que lograron igualar en los minutos finales gracias a una lectura táctica acertada del cuerpo técnico.
Desde el arranque, el juego fue un toma y dame. Junior pegó primero, aprovechando un descuido defensivo que terminó en la apertura del marcador. Pero las visitantes no bajaron los brazos. Arias metió mano al banquillo, ajustó líneas y le cambió la cara al equipo con variantes ofensivas que pusieron a temblar la zaga rival.
“Nos desconcentramos en la jugada del gol, pero después el equipo se paró mejor y en los últimos 20 minutos mostramos otra cara, fuimos más ofensivos y logramos empatar. Incluso tuvimos varias opciones para irnos arriba”, declaró Arias al término del encuentro. El estratega no ocultó su inconformidad con un gol anulado por fuera de lugar, jugada que, según él, al revisar en la Tablet, parecía totalmente habilitada.
María Marquínez, una de las referentes del plantel, también alzó la voz con autocrítica y confianza. “Vinimos con la convicción de sumar de a tres. Al final se da el empate, pero esto es fútbol. Hay que creer en nosotras mismas, porque tenemos con qué pelearle a cualquiera”, soltó la volante con la determinación que la caracteriza.
El compromiso fue de alta intensidad física, sobre todo en la mitad de la cancha, donde ambas escuadras se batieron con todo. “Fue un partido muy fuerte en esa zona, pero supimos leerlo bien. Los cambios del profe nos dieron aire y ahí llegó el empate”, añadió Marquínez.
Arias también se refirió al arbitraje, sin rodeos, pero con respeto. “Nosotros cometemos errores, sí, pero es clave que todos mejoremos: jugadoras, técnicos y también quienes dirigen los partidos. Para que el fútbol femenino crezca, todos tenemos que poner de nuestra parte”.
Ahora, con el empate en el bolsillo y el cupo a la siguiente fase aún en juego, el Internacional ya piensa en lo que será un duelo clave: el clásico ante Orsomarso, en condición de local. “Es un partido especial. Conozco al profe Maziri y a su grupo de trabajo. Lo vamos a preparar con todo, necesitamos esos tres puntos en casa”, sentenció Arias, que ya empezó a mover sus fichas de cara a ese compromiso.
En lo personal, Marquínez reconoció que el empate deja sensaciones encontradas. “Sí, se siente esa impotencia porque tuvimos para ganarlo, pero bueno… ya fue. Ahora a pasar la página y a enfocarnos en lo que viene. Esto todavía no termina”, afirmó.
Internacional Femenino sigue firme en la lucha. El equipo demuestra que tiene fútbol, alma y corazón para soñar en grande. El próximo capítulo será en casa, donde buscarán hacer respetar su patio y seguir en carrera en esta Liga que no da tregua.
