En un duelo que tenía pinta de final anticipada, América de Cali Femenino sacó la jerarquía en casa y se quedó con una victoria trabajada que le permite volver al grupo de los ocho mejores del campeonato. Con cambios tácticos bien leídos desde el banquillo y una actitud arrolladora en el segundo tiempo, las escarlatas vencieron a un rival directo y encendieron la ilusión de meterse de lleno en la pelea por el título.
El profesor John Tierradentro movió el ajedrez desde el arranque, apostando por una línea de tres para buscar amplitud por las bandas. Aunque el primer tiempo fue trabado y con algunas imprecisiones, el equipo logró recomponer el rumbo en el complemento. El ingreso de Melissa Rivas y el reordenamiento del medio campo le dieron al equipo otra cara, con más posesión y profundidad.
La gran figura fue María Fernanda Agudelo, quien rompió el cero con un gol lleno de jerarquía. La volante, que ha venido ganando terreno en el esquema del DT, no solo fue clave en la recuperación, sino que también aportó en la generación de juego y mostró su mejor versión en la zona de volantes. “Ese gol me devuelve confianza. El grupo lo vivió como propio y eso habla de lo unidas que estamos”, aseguró tras el pitazo final.
A pesar de las bajas por lesión y los altibajos de las últimas jornadas, América mostró solidez defensiva con buenas presentaciones de Nayeli y Manuela en la zaga, y mejoró en la toma de decisiones en ataque, uno de los aspectos que más había costado en fechas anteriores. El profe Tierradentro fue claro: “Hoy era más importante ganar que jugar bonito. El equipo entendió lo que pedía el partido y eso marca la diferencia”.
Con esta victoria, el cuadro caleño no solo gana confianza, sino que toma oxígeno en la tabla y se alista para una recta final exigente. El cuerpo técnico espera recuperar pronto a jugadoras claves, como Chachy y Melissa, y seguir afinando detalles para consolidar un equipo competitivo. Por lo pronto, la hinchada celebra, porque América está en zona de clasificación y con hambre de más.
