En un operativo desarrollado en zona rural del municipio de Guadalajara de Buga, tres personas fueron capturadas en flagrancia por su presunta participación en una estructura criminal que, según las investigaciones, haría parte de una red de apoyo logístico a las disidencias del Frente Adán Izquierdo.
La acción fue posible luego de cinco meses de seguimiento liderado por personal del GAULA de la Policía Valle, con apoyo de unidades de SEPRO, SIPOL, Ejército Nacional, GOES, guías caninos, operadores de drones y la Fiscalía 26 Seccional. En total, se ejecutaron siete órdenes de allanamiento y registro en distintos puntos de la zona rural.
Los detenidos fueron identificados con los alias de “Pólvora” (34 años), “Michael” (28 años) y “Gregorio” (63 años). Las autoridades los señalan de integrar, desde hace al menos tres años, una red dedicada al suministro de armamento, munición, prendas de uso privativo de las Fuerzas Militares, radios y equipos de comunicación, al servicio del grupo armado ilegal.
Además de su función logística, los capturados serían responsables de realizar labores de vigilancia, propaganda armada, perfilamiento de posibles víctimas para extorsión y el reclutamiento de menores en la región.
Durante los allanamientos fueron incautados varios elementos materiales de prueba, entre ellos armas, municiones, uniformes, dispositivos de comunicación y motocicletas, algunas de las cuales figuraban como hurtadas.
Las autoridades indicaron que esta estructura criminal estaría vinculada con casos de extorsión a ganaderos y campesinos, con exigencias económicas que oscilaban entre $5 millones y $30 millones de pesos, dependiendo de la cantidad de ganado o la productividad de los predios. En los casos en que las víctimas no podían pagar, eran presionadas a abandonar sus tierras.
Los capturados fueron dejados a disposición de la autoridad competente y enfrentan cargos por fabricación, tráfico y porte de armas de fuego y municiones de uso privativo, utilización ilegal de uniformes e insignias, y receptación.
Las investigaciones continúan con el objetivo de identificar otros integrantes de esta red y ampliar las acciones contra las estructuras residuales que operan en zonas rurales del Valle del Cauca.
