Tuluá vivió una Semana Santa con dos caras contrastantes. Por un lado, los actos litúrgicos se desarrollaron en completa calma, con una alta participación de feligreses en las diferentes parroquias del municipio. Por otro lado, la tranquilidad espiritual se vio opacada por hechos de violencia registrados el Sábado Santo, cuando se presentó el homicidio de cuatro personas en distintos puntos de la ciudad.
El Secretario de Gobierno de Tuluá, José Martín Hincapié Álvarez, informó que los eventos religiosos fueron acompañados por la administración municipal, la Policía Nacional, el Ejército y organismos de socorro, logrando una celebración segura y ordenada. “Todos los actos litúrgicos se desarrollaron de manera tranquila, pacífica y con masiva participación”, señaló el funcionario.
Sin embargo, en la noche del Sábado Santo se presentaron dos hechos violentos que dejaron un saldo de cuatro personas muertas.
El primero fue un homicidio múltiple que cobró la vida de tres personas en uno de los barrios del municipio, y el segundo ocurrió casi dos horas después, con una víctima adicional. “Estos hechos los rechazamos y lamentamos profundamente. Están en proceso de investigación por parte de la Policía Nacional, y esperamos se esclarezcan pronto para dar con los responsables”, añadió Hincapié.
A esta situación se suma la preocupación por los recientes hallazgos en la zona alta del municipio. Según el reporte de las autoridades, se encontraron tres cuerpos sin vida en sectores rurales de la montaña tulueña, dos de ellos correspondientes a habitantes del área y uno aún por identificar. La fuerza pública atribuye estos hechos a confrontaciones entre grupos armados ilegales que disputan el control territorial.
La gravedad de estos sucesos motivó la realización de un Consejo Extraordinario de Seguridad, en el que participaron autoridades civiles y militares. Como resultado, se anunció un refuerzo en el operativo de seguridad en las zonas rurales y una visita humanitaria institucional para acompañar a las comunidades afectadas. “Queremos llevar presencia más allá de lo militar, con instituciones del Estado que brinden apoyo a la población”, explicó el secretario.
Debido al difícil acceso a estas zonas y los riesgos para el personal judicial, la administración municipal asumió la coordinación logística para garantizar el levantamiento de los cuerpos en condiciones seguras y respetuosas para las familias. “Nuestra prioridad es el respeto por los derechos de las víctimas y brindar apoyo a quienes hoy enfrentan el dolor de la pérdida”, puntualizó Hincapié.
La dualidad vivida durante esta Semana Santa en Tuluá refleja tanto el fortalecimiento de la participación ciudadana en espacios de fe y espiritualidad, como los retos persistentes en materia de seguridad y control territorial, especialmente en zonas vulnerables. Las autoridades reiteraron su compromiso de trabajar de manera articulada para brindar soluciones integrales y prevenir nuevos hechos de violencia en el municipio.
