El boxeo tulueño está calentando motores y afilando los guantes con miras a los Juegos Departamentales, y bajo la dirección del entrenador Juan Bautista Velásquez, ya empiezan a verse los frutos de un proceso que arrancó con más corazón que recursos.
El equipo viene de coronarse campeón en una exigente competencia en Cali, en el marco de la Cantera Departamental, donde varios de los muchachos se fajaron con garra y dejaron claro que en Tuluá también se respira boxeo del bueno. Ese grupo de guerreros es el que hoy se perfila como la base para encarar el reto de los Departamentales.
Velásquez, curtido en las esquinas y con años formando talento local, no se guarda nada: “Fuimos a Cali con los que pudimos reunir, y lo dimos todo. Nos llevamos el campeonato, y eso nos dice que vamos por buen camino”, señaló el técnico, quien también ha tenido que ponerse los guantes fuera del ring para enfrentar la falta de apoyo institucional.
Y es que, pese a los logros, el equipo ha tenido que remar contra corriente. A muchos entrenadores no se les ha llamado para integrarse al proceso, lo cual debilita el trabajo colectivo. “Esto es una pelea que se gana en equipo. Sin mis compañeros, Tuluá no marca diferencia como debe”, afirmó Velásquez.

Actualmente, el proceso cuenta con 20 jóvenes inscritos, quienes deberán pasar por un selectivo local donde se decidirá quiénes se calzarán oficialmente los guantes para representar al municipio. Con la ayuda de árbitros invitados y el respaldo técnico del cuerpo de entrenadores, se armará la escuadra definitiva.
Pero las complicaciones no terminan en la esquina técnica. La falta de inscripciones desde los colegios para los Juegos Intercolegiados ha puesto otra piedra en el camino. “Toca moverse, hablar con profesores, hasta hacer las vueltas uno mismo… y eso debería ser cosa de los colegios”, comentó el entrenador.
A pesar del terreno resbaloso, el equipo no baja la guardia. Esperan poder participar en al menos dos competencias más antes del evento principal, lo que permitiría llegar con más rodaje y confianza. Eso sí, advierten que sin el apoyo del IMDER Tuluá y sin implementación adecuada, la pelea será más dura fuera del ring que dentro de él.

“Los pelados están motivados, tienen talento y sueñan con colgarse una medalla. Pero no podemos hacer milagros si seguimos costeando viajes y uniformes de nuestro propio bolsillo”, sentenció Velásquez, dejando claro que el corazón de este deporte sigue latiendo con fuerza… aunque el respaldo todavía no llegue por decisión unánime.
