La violencia sigue siendo una de las principales preocupaciones en Tuluá y sus alrededores, según el Teniente Coronel Jaime Hernán Rey Vargas, Comandante del Segundo Distrito de Policía de Tuluá. La semana pasada, que coincidió con la celebración de la Semana Santa, se registraron varios hechos violentos, destacándose entre ellos un doble homicidio en el barrio Guayacanes de Tuluá y un asesinato en el municipio de Trujillo.

El primero de los hechos ocurrió en el barrio Guayacanes, donde dos jóvenes, de 20 y 22 años, fueron asesinados a tiros dentro de una vivienda. Uno de los jóvenes falleció en el lugar de los hechos, mientras que el otro fue trasladado a una clínica, donde también perdió la vida.

El Teniente Coronel Rey Vargas explicó que, según las investigaciones preliminares, estos asesinatos serían el resultado de una retaliación relacionada con un crimen ocurrido el año pasado. “Los hechos se atribuyen a una venganza por un asesinato ocurrido el 22 de octubre de 2024, cuando fue abatido un delincuente conocido como ‘Tomate’”, comentó el oficial. Además, se conoció que la casa en la que ocurrió el crimen estaba deshabitada en el momento del ataque, y que fue cuando unas personas llegaron a sacar pertenencias que los sicarios aprovecharon para cometer el homicidio.

Por otro lado, en el municipio de Trujillo se presentó otro homicidio el martes pasado. La víctima, un hombre de 24 años, había llegado a Trujillo desde el municipio de Río Frío tan solo ocho días antes. Fue encontrado muerto después de recibir varios disparos, presumiblemente de un revólver. El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía realizó la inspección del cadáver y está llevando a cabo la investigación correspondiente.

El Teniente Coronel también expresó su preocupación por el aumento de los sicariatos en la región, aunque aclaró que estos crímenes suelen estar relacionados con disputas entre bandas delincuenciales. “Los sicariatos son parte de un fenómeno complejo que involucra venganzas y enfrentamientos entre grupos criminales”, afirmó.

La Policía de Tuluá y el CTI continúan con las investigaciones para esclarecer ambos casos y hacer frente a la creciente violencia en la zona. La comunidad, por su parte, permanece alerta ante la incertidumbre generada por estos crímenes y sigue esperando respuestas de las autoridades.

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