Durante el operativo, las autoridades hallaron una boa constrictor, una tortuga y un búho en compañía de dos crías. Los animales eran exhibidos por un hombre que los utilizaba como atracción turística, permitiendo que visitantes se tomaran fotografías a cambio de dinero.

Según el informe policial, esta práctica representa una amenaza directa para la conservación de la biodiversidad, ya que no solo implica el maltrato y la explotación indebida de especies silvestres, sino que también contribuye a su desaparición en ecosistemas ya vulnerables.
Los animales fueron puestos a disposición de la autoridad ambiental correspondiente, que se encargará de realizar la valoración veterinaria y proceder con su rehabilitación para un eventual retorno a su hábitat natural.

Las autoridades recordaron que este tipo de prácticas están prohibidas por la legislación ambiental colombiana y anunciaron que continuarán adelantando controles para prevenir delitos contra el medio ambiente y proteger los recursos naturales del país.
