Con guantes puestos y la mirada firme, Leiner Rodríguez Alemán empieza a abrirse camino en el exigente mundo del boxeo. Este joven tulueño, que compite en la categoría de 70 kilogramos, ha demostrado que no se necesita una larga trayectoria para dejar huella en el cuadrilátero. Bastaron un par de combates bien peleados para que su nombre empezara a sonar fuerte en el Valle.
En su debut competitivo, Leiner no solo se calzó los guantes con determinación, sino que también regresó a casa con medalla. En el Campeonato Nacional, se alzó con la presea de plata, mientras que, en los Juegos Departamentales, subió a lo más alto del podio con una medalla de oro bien ganada. “Fue una experiencia nueva para mí, pero me gustó mucho. Peleé contra boxeadores muy buenos”, aseguró el joven pugilista.
Y no es casualidad. Detrás de esas victorias hay sudor, constancia y un estilo que lo hace destacar entre sus rivales. Leiner tiene claro cuál es su zona de confort dentro del ring: “Me gusta fajarme. Soy fuerte en la corta distancia y me encanta el contragolpe. Ese es mi estilo”, explica con seguridad, mientras recuerda cada entrenamiento como si fuera un round más de batalla.
Gran parte de su evolución se debe al trabajo con sus entrenadores, Juan Bautista Velázquez y Jair, a quienes reconoce como pilares en su formación. “Tengo la fortuna de entrenar con uno de los mejores. Siempre estoy mejorando, aprendiendo, y eso se ve en cada pelea”, afirma con gratitud.
Pero Leiner no solo golpea fuerte en el ring. También lanza un mensaje directo a los jóvenes que aún no encuentran su rumbo: “El boxeo no es para cualquiera, pero el deporte en general te cambia la vida. A esos muchachos que están perdidos, les diría que se metan al deporte. El deporte es vida”.
Hoy, Leiner entrena todos los días como si se preparara para una final. Porque sabe que apenas comienza su historia. Una historia que huele a disciplina suena a guantes chocando… y promete grandes cosas para el boxeo de Tuluá y el Valle.
