El Parque de Boyacá, uno de los principales puntos de encuentro de Tuluá, atraviesa una situación de deterioro que ha generado preocupación tanto en la comunidad como en las autoridades locales. De acuerdo con José Martín Hincapié Álvarez, Secretario de Gobierno de Tuluá, este parque ha sido objeto de un proceso de intervención liderado por la Secretaría de Gobierno junto con otras dependencias de la administración municipal.

Uno de los enfoques principales de la estrategia es ejercer un control preventivo sobre el área. Para ello, se ha trabajado en conjunto con la Policía Nacional, el Ejército, los gestores de convivencia y el personal de movilidad. Recientemente, se ha realizado un operativo que incluyó el registro de personas y vehículos, así como la inmovilización de motocicletas. Además, se ha implementado un camino antidrogas, buscando reducir el consumo de sustancias en el lugar.
Hincapié explicó que este tipo de acciones forman parte de un plan más amplio, que incluye una caracterización individualizada de las personas que frecuentan el parque. Según el secretario, el objetivo es ir más allá de las intervenciones temporales y realizar una intervención completa y articulada, que permita abordar la problemática desde una perspectiva integral, incluyendo la restablecimiento de derechos y la toma de medidas administrativas.
El Secretario de Gobierno también destacó que los esfuerzos actuales no buscan solo mejorar las condiciones de seguridad, sino que se enmarcan en una estrategia más profunda que atenderá las necesidades sociales de los habitantes del parque. Según él, este tipo de intervenciones son necesarias debido a la complejidad de la situación, que no se resuelve solo con jornadas de limpieza o registros esporádicos, sino con un enfoque estructurado que permita generar cambios duraderos en la comunidad.
