En un Día de la Madre marcado por la celebración y el afecto en muchos hogares, un caso de abandono y violencia intrafamiliar sacudió la tranquilidad del norte de Santiago de Cali. Una mujer adulta mayor de 65 años, con trastornos mentales, fue dejada a la intemperie por su propia hija, obligada a vivir en el andén de la casa que anteriormente fue su hogar.
El dramático hecho ocurrió en el barrio Villa del Prado, donde la mujer, quien llevaba aproximadamente un mes viviendo en estas condiciones, fue encontrada por vecinos que se mostraron preocupados por su bienestar. A pesar de las adversas condiciones de frío, lluvia y falta de comida, la solidaridad de los residentes permitió que la señora sobreviviera durante este tiempo de aislamiento y sufrimiento.
La situación, que empeoraba día a día debido a la falta de atención médica y psicológica, llegó a su punto más crítico hasta que los vecinos alertaron a las autoridades. Fue entonces cuando la ‘Patrulla Púrpura’ de la Policía Nacional, un grupo especializado en atender casos de violencia intrafamiliar intervino de manera inmediata para proteger a la mujer y trasladarla a un centro asistencial.
Al ser evaluada por profesionales de la salud, se constató que su estado físico y mental había sufrido un deterioro considerable, agravado por las condiciones extremas a las que había estado expuesta. Como medida inicial, la mujer fue llevada a un hospital especializado en salud mental de la ciudad, donde recibió atención médica urgente.
En paralelo, se activó una ruta interinstitucional de atención, en la que participaron varias entidades encargadas de velar por el bienestar de las víctimas. En este proceso, la familia de la mujer asumió la responsabilidad por lo ocurrido y se comprometió a ofrecerle el cuidado necesario una vez que se recupere. La señora será trasladada a una institución especializada en el cuidado de adultos mayores, donde recibirá atención integral para mejorar su calidad de vida.
La Policía Metropolitana de Santiago de Cali hizo un llamado a la ciudadanía para que se mantenga alerta ante cualquier situación de violencia intrafamiliar y reiteró su compromiso con la seguridad y protección de los más vulnerables. La intervención oportuna y la colaboración vecinal fueron fundamentales para que este caso tuviera un final positivo, logrando que la señora recibiera la atención que tanto necesitaba.
Este lamentable suceso, aunque desafortunado, también resalta la importancia de la solidaridad y el trabajo en conjunto entre la comunidad y las autoridades para enfrentar la violencia intrafamiliar y proteger a quienes más lo requieren.
Las autoridades hicieron énfasis en la importancia de denunciar cualquier forma de violencia intrafamiliar, ya que sólo con la participación de la comunidad se puede garantizar la seguridad y el bienestar de las personas más vulnerables, como los adultos mayores. Este caso demuestra que la intervención de la sociedad y las instituciones es esencial para evitar que situaciones similares sigan ocurriendo y para asegurar que los derechos de todas las personas sean respetados.
