El pasado sábado 10 de mayo, Tuluá fue testigo de una vibrante muestra de cultura, en el marco del Primer Festival de la Marimba, celebrado en el Coliseo de Pesas de la ciudad. Este evento, impulsado por el Departamento de Arte y Cultura de la Alcaldía, se enmarcó en la conmemoración del Día Internacional de la Marimba, instrumento declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. La jornada no solo celebró la música ancestral del Pacífico, sino que también se convirtió en una plataforma para la descentralización de servicios municipales, brindando a los habitantes de la comuna una oportunidad de acercarse a la cultura y a la oferta institucional de su ciudad.

Desde una perspectiva cultural, el festival representó una oportunidad única para revivir y fortalecer las tradiciones musicales del Pacífico, una región de Colombia reconocida por su riqueza cultural y su conexión profunda con la marimba. Gisela Calero, Directora del Departamento de Arte y Cultura de Tuluá, destacó la importancia de este evento en la revitalización de las expresiones culturales. “Este tipo de actividades permiten que las personas se conecten con sus raíces, y lo más bonito es que, al ser descentralizadas, llevamos la cultura directamente a la gente, en sus barrios, en sus comunidades”, comentó Calero.

El festival contó con la participación de varios grupos musicales de la región, quienes ofrecieron al público no solo conciertos, sino una verdadera experiencia de inmersión en la música tradicional del Pacífico. Entre los asistentes, Édison Caicedo, Profesional en Música del Pacífico, destacó la relevancia de preservar y compartir estas tradiciones. “La marimba no es solo un instrumento; es un vehículo de nuestra identidad cultural. Hoy, al celebrarla, le estamos dando voz a las historias que han formado a nuestro pueblo. La paz que buscamos también se construye a través de la cultura”, expresó Caicedo, subrayando la función social y transformadora de la música en la construcción de una comunidad más cohesionada.

Este evento cultural no solo fue un espacio para el disfrute de la música, sino también un punto de encuentro para diversas actividades, como la promoción de emprendimientos locales, la atención en salud a través de la descentralización de servicios y la participación de la comunidad en talleres artísticos. Para Karol Berón Ortiz, Secretaria de Bienestar Social, el evento representó un paso más en la estrategia de acercar el gobierno municipal a la ciudadanía. “Más allá de ofrecer cultura, nuestra labor es escuchar y atender las necesidades de los tulueños. Estos eventos permiten que los ciudadanos no solo disfruten de su identidad cultural, sino que también accedan a los servicios que les pueden mejorar la calidad de vida”, señaló Berón.

Con una jornada que combinó lo mejor de la música tradicional, la cultura y los servicios para la comunidad, el Primer Festival de la Marimba se consolidó como una apuesta por mantener vivas las tradiciones del Pacífico y ofrecer a los tulueños una nueva perspectiva sobre su patrimonio. En un mundo que cada vez se globaliza más, festivales como este no solo nos conectan con nuestras raíces, sino que también nos invitan a reflexionar sobre la importancia de preservar lo que nos hace únicos y, al mismo tiempo, a compartirlo con los demás.

Este evento, organizado por la Alcaldía de Tuluá, reafirma el compromiso de las autoridades locales con el fortalecimiento de la cultura, la diversidad y la inclusión social, marcando un hito en la historia reciente de la ciudad. El festival no solo celebró la marimba, sino que también recordó a todos los presentes el poder de la música como herramienta de paz, unidad y transformación.

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