La Fiscalía General de la Nación, por medio de la Dirección Especializada de Extinción del Derecho de Dominio, impuso medidas cautelares de suspensión del poder dispositivo, embargo y secuestro sobre tres lingotes de oro incautados en el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, en Palmira (Valle del Cauca), el pasado 25 de diciembre de 2022. El metal precioso está avaluado en más de 928 millones de pesos.
Según el informe oficial, los lingotes eran transportados por una mujer que no logró justificar su procedencia ni presentó la documentación legal requerida. La detección ocurrió en momentos previos al abordaje de un vuelo comercial. En su declaración, la mujer aseguró trabajar para una empresa dedicada a la comercialización de metales preciosos y señaló que el oro provenía de barequeros del municipio de Guapi, Cauca.
Sin embargo, las autoridades constataron que la persona no contaba con el Registro Único de Comercializadores de Minerales (RUCOM), ni con avales de la alcaldía de Guapi, ni declaraciones de los supuestos proveedores. La falta de trazabilidad y soporte legal motivó la intervención de la Fiscalía, que ordenó medidas sobre los bienes para evitar su posible comercialización o traspaso durante el proceso judicial.
Los lingotes fueron dejados bajo custodia del Banco de la República, mientras avanza la investigación para esclarecer la legalidad de su origen y determinar si están relacionados con actividades de minería ilegal o lavado de activos. Este caso hace parte de las acciones que adelantan las autoridades para fortalecer el control sobre el comercio de minerales en Colombia y garantizar la legalidad en la cadena de valor del oro.
