Una investigación patrimonial adelantada por la Fiscalía General de la Nación sacó a la luz el alcance económico de una red dedicada a la comercialización ilegal de juegos de suerte y azar en el suroccidente del país. La organización conocida como ‘Apolo’, que operaba principalmente en el Eje Cafetero y el Valle del Cauca, habría construido un patrimonio millonario a través de actividades no autorizadas como el chance, rifas y bonos ilegales.
Como resultado del seguimiento financiero, se identificaron 27 bienes presuntamente adquiridos con dineros ilícitos: 18 casas, 2 fincas, 4 vehículos, 2 motocicletas y una sociedad comercial. El avalúo total supera los 7.000 millones de pesos. Las propiedades se encontraban ubicadas en municipios como Sevilla, Tuluá y Caicedonia, y estaban a nombre de integrantes o personas cercanas a la estructura.
Fiscales adscritos a la Dirección Especializada de Extinción del Derecho de Dominio impusieron medidas cautelares de embargo, secuestro y suspensión del poder dispositivo sobre estos bienes. Las diligencias de incautación fueron realizadas por funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), quienes materializaron las órdenes judiciales en el terreno.
Los bienes ahora quedaron bajo administración de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), mientras avanzan las investigaciones sobre el origen de los fondos utilizados para adquirirlos.
Desde una mirada regional, este caso pone sobre la mesa el impacto económico de redes de apuestas ilegales que, al margen de la regulación estatal, movilizan grandes sumas de dinero y afectan tanto la economía local como el control institucional. Las autoridades han reiterado la importancia de seguir afectando el núcleo financiero de estas estructuras, no solo para frenar sus operaciones, sino también para desincentivar su expansión en zonas intermedias del país.
