En menos de dos días, cuatro municipios del norte del Valle del Cauca han registrado homicidios que han generado alarma en las comunidades locales y activado las investigaciones por parte de las autoridades judiciales y policiales.
El jueves 22 de mayo, en La Unión, Johan Andrés Ríos Gallego, de 27 años, fue asesinado con arma de fuego dentro de una bodega en el barrio Belén. Testigos indicaron que un hombre llegó en motocicleta, ingresó al lugar y disparó en varias ocasiones contra la víctima, quien murió en el sitio. La Fiscalía y la Policía iniciaron las investigaciones para esclarecer el hecho.
Ese mismo día, en Roldanillo, dos personas perdieron la vida tras un ataque armado. Cristian Alejandro Giraldo, de 34 años, y una mujer adulta mayor, Dora Zorrilla, quien fue alcanzada por una bala perdida, fallecieron. Una menor de edad, hija de la adulta mayor, resultó herida y se encuentra bajo atención médica. Las autoridades continúan con las pesquisas para identificar a los responsables.
El miércoles 21 de mayo, en Bugalagrande, Álvaro Javier Victoria Perea, conocido como “Guácharo”, fue asesinado en un ataque sicarial en el barrio Cocicoimpa. Según informes preliminares, fue abordado por varios hombres armados que le dispararon en repetidas ocasiones, causándole la muerte en el lugar.
Finalmente, en zona rural del corregimiento El Placer Nogales, en Buga, fue encontrado sin vida Carlos Alberto Barona Londoño, de 31 años, con múltiples heridas de arma de fuego. Las autoridades realizaron la inspección técnica y la recolección de evidencias, pero aún no han determinado los móviles ni los responsables del crimen.
Estos hechos han generado preocupación en la región, y las autoridades han asegurado que intensificarán las acciones para garantizar la seguridad ciudadana y esclarecer estos crímenes.
