En una noche fría en el Palogrande, Deportivo Cali no logró encontrar el camino al gol y cayó 1-0 ante Once Caldas, en un partido que tuvo de todo: propuesta ofensiva, una expulsión que cambió el libreto, y un rival que supo aprovechar su momento. El gol solitario del blanco blanco, tras una jugada de pelota quieta, fue suficiente para frenar al cuadro ‘azucarero’, que pese a jugar con uno menos, nunca se escondió.

Desde el arranque, el Cali mostró actitud, con una postura agresiva en campo rival. Sin embargo, la desconcentración en una jugada a balón parado y la posterior expulsión condicionaron el desarrollo del juego. Aun así, el equipo de Alfredo Arias no se metió atrás, buscó empatarlo con corazón y sacrificio, pero no fue suficiente.

El técnico uruguayo fue claro en rueda de prensa: “Recibir un gol de pelota quieta duele, son errores evitables. Y quedarnos con 10 fue un golpe. Aun así, lo fuimos a buscar”. También se refirió a su continuidad en el club: “No depende de mí, nunca ha dependido. Yo llego cuando me llaman y me voy cuando me lo indican. Pero sigo con el compromiso intacto”.

Alejandro Rodríguez, guardameta y una de las voces del vestuario, salió a respaldar el trabajo del cuerpo técnico: “No es solo discurso, hoy corrimos, metimos, defendimos una idea. Con 10 dimos todo, y eso también es respaldar al profe”.

Arias reconoció el bajón futbolístico del equipo desde la derrota en el clásico, sumado a lesiones clave que desajustaron el funcionamiento colectivo: “No es excusa, pero tuvimos muchas bajas. Esta plaza no es fácil, y aun así competimos. Si hubiéramos jugado mal, nos goleaban”.

Pese a la eliminación de la liga, el equipo aún tiene en la mira la Copa Colombia y busca cerrar el semestre con dignidad. El vestuario sigue unido, y aunque el golpe anímico se siente, en Cali saben que rendirse no es opción.

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