Tras los hechos que alteraron el orden público en días anteriores, el municipio de Tuluá continúa aplicando una serie de medidas restrictivas encaminadas a prevenir nuevas situaciones de riesgo y garantizar la tranquilidad de la comunidad.
De acuerdo con el secretario de Gobierno, José Martín Hincapié Álvarez, aunque el toque de queda decretado el miércoles finalizó en la mañana de este jueves, se mantienen otras restricciones que estarán vigentes hasta el próximo lunes. Estas incluyen la prohibición de circular con parrillero, hombre o mujer, entre las 8:00 p. m. y las 5:00 a. m., y la restricción nocturna de venta de combustible para motocicletas en ese mismo horario.
Adicionalmente, se estableció la prohibición permanente de vender combustible en envases no autorizados como botellas, tarros, jarras o bolsas, una medida preventiva que busca evitar el uso de estos elementos en actos delictivos. También se dispuso el cierre parcial de vías principales, cuyo horario y duración se ajustará conforme a la evolución del contexto de seguridad.
Durante el día de hoy se reporta normalidad en la mayoría de los sectores, incluyendo el Instituto Penitenciario de Tuluá, uno de los puntos de atención prioritaria. Las autoridades municipales informaron que se continuará con el monitoreo permanente y que, a las 3:00 p. m. de este jueves, se realizará un Consejo Extraordinario de Seguridad en el que se evaluarán las medidas en curso y se tomarán nuevas decisiones si las condiciones lo requieren.
La administración local ha reiterado que las decisiones adoptadas responden a criterios técnicos y buscan equilibrar la prevención con el respeto por los derechos de los ciudadanos. Por ahora, se mantiene el llamado a la calma y a la colaboración de la comunidad para garantizar un ambiente seguro en todo el municipio.
