La noche del pasado sábado, un hecho violento sacudió la tranquilidad en inmediaciones del centro penitenciario de Villahermosa, en Cali, cuando un artefacto explosivo tipo granada fue lanzado contra la entrada principal del establecimiento. El ataque dejó como saldo cinco personas heridas: cuatro funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) y un menor de 10 años.

El Brigadier General Carlos Oviedo Lamprea, comandante de la Policía Metropolitana de Cali, condenó enérgicamente este acto criminal, el cual calificó como un ataque cobarde que atenta contra la seguridad ciudadana y el sistema penitenciario. “Debemos manifestar un rechazo contundente a esta acción criminal”, afirmó el alto oficial.

Los heridos, que presentaron esquirlas en diversas partes del cuerpo, fueron trasladados de inmediato a centros médicos. Según información oficial, tres de los cinco afectados ya fueron dados de alta, mientras que el menor y uno de los guardianes continúan bajo observación médica, aunque fuera de peligro.

Tras el atentado, se activó una “burbuja investigativa” entre la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, incluyendo al Cuerpo Técnico de Investigación (CTI). Como parte de las diligencias, se está revisando el circuito cerrado de televisión de la zona y se están recopilando testimonios de personas presentes al momento de los hechos. De manera preliminar, testigos señalaron a dos personas en motocicleta como posibles autores del ataque.

Las autoridades no descartan que el atentado esté relacionado con amenazas recientes atribuidas a grupos delincuenciales como “Los de la Mago”, que han generado intimidaciones contra personal del INPEC. También se investiga si el ataque podría estar vinculado a personas privadas de la libertad que estaban próximas a recuperar su libertad.

En paralelo, otros hechos violentos registrados en municipios del centro del Valle, como Buga y Tuluá, están siendo analizados como parte de un posible patrón de ataques coordinados contra centros carcelarios y personal penitenciario. En Buga, durante la mañana del mismo sábado, se registró un ataque con arma de fuego en el que un guardia del INPEC resultó levemente herido, además del hallazgo de otra granada que, afortunadamente, no detonó.

“Estamos articulando esfuerzos con la dirección de Villahermosa y reforzando la presencia institucional en la zona, tanto con patrullas uniformadas como con personal encubierto, para prevenir futuros atentados”, indicó el general Oviedo.

Las autoridades han reiterado su compromiso con esclarecer los hechos, identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia. La investigación continúa en curso.

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