La Secretaría de Gobierno, Convivencia y Seguridad de Tuluá informó sobre el proceso de caracterización que se realiza en la calle Sarmiento, zona céntrica de la ciudad, donde desde hace años se ha presentado una problemática relacionada con la ocupación del espacio público por parte de vendedores informales.
José Martín Hincapié Álvarez, secretario de Gobierno, explicó que este trabajo no es nuevo y que se retomó el año pasado, tras encontrar que el espacio público, especialmente en la calle Sarmiento y sectores cercanos, se encuentra en una situación caótica, producto de la falta de continuidad en procesos anteriores que buscaron ordenar la zona.
Desde el año 2012 existe un pronunciamiento judicial que ordena la reubicación de vendedores ambulantes en esta calle, una medida que en su momento fue apoyada por la administración local a través de proyectos como el Bicentenario y la Plaza Merca Plaza, con el fin de liberar el espacio público. Sin embargo, según el secretario, estas iniciativas no tuvieron continuidad en administraciones posteriores, lo que ha derivado en el actual desorden.
El proceso actual se basa en una etapa de identificación y caracterización de las personas que ejercen actividades económicas en vía pública. “No estamos sacando a nadie a la fuerza ni imponiendo medidas de choque”, aclaró Hincapié. El equipo de gestores municipales aborda a los vendedores de manera individual, con el propósito de conocer sus actividades, sus necesidades y generar espacios de diálogo para convocarlos a reuniones posteriores.
Para garantizar la seguridad durante esta intervención, se realiza un cierre temporal y controlado por cuadras en la calle Sarmiento, lo que ha generado inquietudes en la ciudadanía por posibles congestiones. Según el funcionario, esta medida es preventiva, para evitar accidentes y facilitar un abordaje ordenado tanto para los vendedores como para los funcionarios que realizan el proceso.
El secretario hizo un llamado a la comprensión sobre la complejidad que implica la regulación del espacio público, pues reconoce el esfuerzo que hacen muchas personas para ganarse la vida, pero insistió en la necesidad de restituir el orden y garantizar el derecho al espacio público para todos. Asimismo, afirmó que el proceso busca atender de manera focalizada las necesidades de los vendedores, al tiempo que responde a las preocupaciones expresadas por comerciantes formales que han visto afectada su actividad por la ocupación irregular.
Finalmente, la administración municipal reiteró su compromiso con el debido proceso, el respeto a los derechos individuales y la prioridad del interés general, en un equilibrio que permita mejorar la convivencia y el orden en la ciudad.
