Con motivo del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, que se conmemora cada 12 de junio, en Tuluá se desarrolló una campaña dirigida a comerciantes y a la comunidad en general para sensibilizar sobre la importancia de garantizar que niños, niñas y adolescentes se dediquen únicamente a sus estudios, al juego y a disfrutar plenamente de sus derechos.
La iniciativa busca evitar que menores sean empleados en actividades comerciales o laborales que afecten su desarrollo integral. Según Nora Elena Henao Gómez, coordinadora de Infancia y Adolescencia de la Secretaría de Bienestar Social, durante la campaña se ha llevado el mensaje directamente a los comerciantes, instándolos a no contratar ni permitir que menores trabajen en sus establecimientos. “Los niños pueden colaborar en sus hogares, pero no deben recibir pago por trabajos en espacios comerciales”, afirmó.
La campaña también hace un llamado a la ciudadanía para no entregar limosna a los menores en la vía pública, pues esta práctica puede incentivar situaciones de explotación y maltrato. En cambio, se promueve que las personas apoyen los programas institucionales que trabajan en el restablecimiento de derechos de la niñez y la adolescencia.
Para denunciar casos de trabajo infantil, las autoridades disponen de la línea telefónica 141, así como de las comisarías de familia, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y la Secretaría de Bienestar Social, que actúan en coordinación con el Ministerio del Trabajo para garantizar la protección de los menores.
Esta campaña representa un esfuerzo por crear conciencia social sobre la erradicación del trabajo infantil y promover un entorno seguro y saludable para el crecimiento de la niñez y la adolescencia en Tuluá.
