El alcalde del municipio de Cartago, Juan David Piedrahíta, fue víctima de un atentado en la mañana del domingo 15 de junio, cuando transitaba en su vehículo oficial por la vereda Modín, en la zona rural de Villa Robledo. Aunque el mandatario local resultó ileso, uno de sus escoltas fue impactado por un proyectil y se encuentra hospitalizado.
De acuerdo con el testimonio del propio alcalde, el ataque ocurrió de manera sorpresiva mientras se desplazaba en compañía de su equipo de seguridad. “Una de las personas que me estaban acompañando se encuentra en el hospital”, declaró Piedrahíta, quien relató que vivió momentos de gran angustia durante el atentado.
La Policía Nacional, a través de la coronel Sandra Liliana Rodríguez Castro, comandante del Departamento de Policía Valle, informó que se han desplegado todas las capacidades investigativas para esclarecer los hechos. “Estamos comprometidos en determinar el modo, tiempo y lugar del atentado, y continuamos trabajando para garantizar la seguridad de nuestros mandatarios en el Valle del Cauca”, afirmó la oficial.
Rodríguez Castro también hizo un llamado a la ciudadanía para que aporte información que permita fortalecer las acciones de seguridad en el municipio: “Invitamos a toda la comunidad a informar cualquier hecho que pueda vulnerar la tranquilidad de Cartago”.
Este nuevo episodio de violencia se presenta en un momento crítico para el occidente del país. La semana anterior, según datos oficiales, se registraron 24 ataques violentos en un solo día, varios de ellos atribuidos al grupo armado residual liderado por Iván Mordisco. Aunque las autoridades no han confirmado que el ataque contra el alcalde esté relacionado con estos grupos, no se descarta dicha posibilidad en el marco de las investigaciones.
Hasta el momento, el estado de salud del escolta herido no ha sido confirmado oficialmente. Sin embargo, fuentes cercanas a la administración municipal señalaron que está recibiendo atención médica en un centro hospitalario de la región.
El atentado ha generado preocupación entre los habitantes de Cartago y de otros municipios del norte del Valle, quienes piden mayor presencia del Estado en las zonas rurales y garantías para el ejercicio de los liderazgos políticos.
