La cabalgata de la sexagésima séptima Feria de Tuluá, realizada el pasado sábado, contó con una participación ciudadana y se llevó a cabo bajo estrictos protocolos de seguridad y bienestar animal. Durante el recorrido, uno de los equinos presentó una emergencia médica que obligó a su retiro inmediato para recibir atención veterinaria especializada.
A pesar de los esfuerzos por estabilizar al animal, este sufrió un infarto durante el tratamiento, situación que movilizó rápidamente a los equipos veterinarios y autoridades encargadas de la supervisión del evento. El resto de la cabalgata transcurrió sin inconvenientes y sin alteraciones al orden público.
Entre las medidas implementadas para esta edición, se destacó la coordinación para evitar que los caballos permanecieran circulando por la ciudad tras finalizar la cabalgata, superando las dificultades observadas en eventos anteriores. El despliegue de cerca de mil integrantes de la fuerza pública permitió garantizar la seguridad en distintos puntos estratégicos de la ciudad.
La organización también estableció rutas y horarios especiales que facilitaron tanto el desarrollo del evento como la actividad comercial en sectores cercanos. La cabalgata forma parte del calendario oficial de la feria, que continuará con un desfile programado para el jueves y la inauguración oficial el viernes, ambos eventos con planes de seguridad reforzados.
Las autoridades reiteraron su llamado a la ciudadanía para participar con responsabilidad y respetar las normas establecidas, con el objetivo de mantener un ambiente seguro y pacífico durante las festividades.
