En un duelo que tuvo más de trámite que de tensión competitiva, América de Cali se impuso 0-1 ante Junior en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez, en la última fecha de los cuadrangulares semifinales del fútbol profesional colombiano. El gol llegó sobre el final, en un partido que se jugó con la cabeza más en el resultado del otro grupo que en la propia cancha.
Los dirigidos por Jorge Da Silva saltaron al terreno de juego con la ilusión de pelear hasta el final, pero minutos antes del pitazo inicial llegó el baldado de agua fría: Medellín había anotado su segundo gol en su partido, dejando sin chances a los ‘Diablos Rojos’. La eliminación se confirmó incluso antes de tocar el balón.
Aun así, América no bajó los brazos. Dominó la posesión, tuvo claridad en el mediocampo, y terminó aprovechando las dos expulsiones del equipo tiburón para inclinar el resultado a su favor. Fue una victoria más simbólica que decisiva, que deja sensaciones encontradas.
“Nos pegó duro esa noticia en el camerino, el grupo estaba motivado, pero ya no había nada por disputar”, expresó el técnico uruguayo al cierre del compromiso. Rafael Carrascal, uno de los más regulares del semestre, también compartió su frustración: “Vinimos a ganar y lo hicimos, pero ya no dependía de nosotros”.
El América cierra el semestre fuera de la final, pero con cupo asegurado en la siguiente fase de la Copa Sudamericana. Ahora, el enfoque estará en reforzar el equipo, corregir los errores del torneo local y encarar con decisión el segundo semestre del año.

