Tras la entrega oficial del nuevo puente vehicular sobre el río Tuluá, en la vereda Papayal, líderes comunales y residentes del sector han manifestado su satisfacción por la puesta en funcionamiento de una obra que consideran necesaria y esperada desde hace varios años.
La estructura, que forma parte de un corredor rural clave entre Tuluá y Andalucía, tiene un ancho de 8 metros e incluye accesos adecuados para mejorar la movilidad en la zona. El puente fue construido con el objetivo de facilitar el paso de vehículos, motocicletas y transporte agrícola, y se convierte en un punto estratégico para la conexión de comunidades rurales con zonas urbanas.
María Alicia Bermúdez, líder comunal del corregimiento Bocas de Tuluá, afirmó que la construcción del puente representa el cumplimiento de una solicitud histórica de los habitantes. “Este era un sueño que parecía lejano. Esta región es también turística, y por aquí sacamos los productos del campo. Es una obra de gran impacto”, señaló.
José Ortega, residente de la vereda Papayal, recordó las condiciones precarias del antiguo puente y las complicaciones que generaba. “El puente anterior estaba deteriorado y era un peligro. Tocaba dar la vuelta por vías en mal estado. Esta nueva estructura mejora mucho la movilidad”, comentó.
La comunidad también valoró el acompañamiento ciudadano que se hizo a la ejecución del proyecto, mediante veedurías que permitieron monitorear su desarrollo. El nuevo puente del Papayal, junto con la vía hacia Tres Esquinas, hace parte de un plan de mejoramiento vial en el centro del Valle del Cauca que busca dinamizar el desarrollo agrícola, comercial y social en zonas rurales del departamento.
