Deportivo Cali Femenino tropezó ante Medellín en el cierre del todos contra todos, pero mantiene el liderato y llega a los cuadrangulares como cabeza de serie.
La Liga Profesional Femenina sigue sumando emociones, y en la última fecha de la fase regular, Deportivo Cali Femenino cayó 2-1 en su visita a Medellín. A pesar del resultado, el equipo azucarero aseguró el primer lugar de la tabla con 38 puntos, dejando una campaña sólida y con varias fechas de anticipación asegurando su boleto a las finales.
Las dirigidas por Jhon Albert Ortiz no tuvieron su mejor presentación. El equipo lució impreciso en el fondo y se vio sorprendido por un Medellín que salió con las revoluciones altas desde el arranque. “Fue un partido difícil, no entramos con la mejor concentración y eso nos costó”, afirmó la volante Paula Medina, una de las más regulares del semestre.
Desde el banco técnico, Ortiz tampoco escondió el análisis: “No es excusa, pero la cancha no ofrecía condiciones óptimas. Aun así, lo que viene será más exigente y debemos ajustar detalles, sobre todo en zona defensiva”.
Pese a la derrota, el semestre del Cali fue redondo. Las verdiblancas solo perdieron dos partidos y mostraron un rendimiento colectivo que ilusiona. La medular compuesta por Medina y Paola García fue clave en la generación de juego, mientras que, en ataque, la rotación dejó variantes de sobra para lo que viene.
Con la pausa por la Copa América a la vista, el cuerpo técnico del Cali aprovechará para recuperar a jugadoras como Ingrid Guerra y hacer ajustes finos en lo táctico. “Lo que viene es otro torneo. Todos arrancamos de cero y el margen de error es mínimo”, recalcó Ortiz, quien confía en que su equipo mantendrá el temple en la fase definitiva.
Las azucareras ahora esperan el sorteo de los cuadrangulares con la tranquilidad que da haber hecho la tarea en el todos contra todos. Pero saben que, desde agosto, cada partido será una final y que la historia se empieza a escribir de nuevo.
