Un establecimiento comercial dedicado a la venta de lubricantes y filtros automotrices fue consumido por las llamas en la madrugada de este jueves en Tuluá, en la carrera 30 entre calles 24 y 25, en la conocida Villa de Céspedes. La emergencia fue reportada por la comunidad alrededor de las 4:45 a.m., lo que permitió una rápida movilización del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de la ciudad.
Pablo Bueno, integrante del organismo de socorro, indicó que inicialmente se desplazó una máquina con cuatro unidades, pero al llegar al lugar y evaluar la magnitud del incendio, fue necesario solicitar apoyo adicional. En total, participaron entre 20 y 25 bomberos y cuatro vehículos para atender la emergencia.
“El establecimiento comercial se dedicaba a la venta de pinturas, lubricantes, aceites, grasas y filtros. No tenemos aún la causa del incendio, eso será materia de investigación”, señaló Bueno, quien destacó que el tipo de productos almacenados dificultó el control del fuego debido a su alta carga combustible.
El incendio, que generó una intensa columna de humo y afectó también el sistema de alcantarillado por el escurrimiento de aceites, fue controlado antes de las 7:00 a.m. Posteriormente, los bomberos realizaron labores de remoción de escombros y refrigeración de paredes para disipar el calor acumulado.
Durante la atención del incidente, también fue necesario solicitar el apoyo de la empresa Centro Aguas, encargada del acueducto y alcantarillado, debido a que los residuos de aceite comenzaron a descender por los sumideros, lo cual representaba un riesgo adicional en el entorno inmediato.
“No colapsó la estructura como tal, pero al interior del local hubo pérdida total de mercancía. Las paredes quedaron muy calientes y el aceite se regó por toda la calle, por lo que también tuvimos que hacer limpieza en la vía”, detalló el oficial.
El incendio comprometió principalmente el segundo piso de la edificación, aunque gracias a las maniobras de contención, los locales aledaños no sufrieron afectaciones. El funcionario reiteró el llamado a los propietarios de establecimientos de este tipo a cumplir con todas las normas de seguridad, tener extintores funcionales y, en la medida de lo posible, instalar alarmas o detectores de humo.
Las autoridades iniciarán el proceso de investigación correspondiente para establecer el origen del fuego.
