El jugador de voleibol ha estado entrenando a tope para dar lo mejor de sí en la final en Bogotá. «Los entrenamientos son intensos, se están volviendo cada vez más duros. El objetivo es llegar a la final con el mejor nivel y representar a mi equipo y a mi ciudad con orgullo», asegura Juan Sebastián.
Con una motivación clara, el joven central trabaja en aspectos técnicos esenciales para su posición: remates, bloqueos y recepción. «Mi trabajo está enfocado en perfeccionar mi remate y bloqueo, que son fundamentales para cualquier central. Además, me esfuerzo al máximo para que mi equipo llegue a la final. Voleibol me ha enseñado a controlar mis emociones y eso me ayuda mucho en la cancha», explica Vargas.
El camino de Juan Sebastián en el voleibol no es nuevo; desde muy joven, la pasión por este deporte ha sido parte de su vida, una tradición familiar que comenzó con su familia y que ahora lo impulsa a soñar con un futuro profesional. «Desde que era pequeño he venido entrenando, y mi sueño es llegar a ser profesional, ya sea en la selección Colombia o en la Liga del Valle», comenta.
El esfuerzo en los entrenamientos físicos y técnicos, así como en el gimnasio, se refleja en su rendimiento diario. «El voleibol me da vida. Cuando estoy triste o desanimado, vengo al gimnasio y todo cambia. Lo que busco es seguir mejorando y dar lo mejor en cada partido», concluye.
Juan Sebastián es solo uno de los muchos jóvenes que, con esfuerzo, sacrificio y pasión, luchan por llevar el nombre de Andalucía y el voleibol regional a lo más alto.
