La Pasarela de la Inclusión, evento desarrollado en el Centro de Eventos Valle del Pacífico, cerró su edición con un balance de más de 20 mil asistentes. Esta iniciativa se consolidó como un espacio de encuentro donde la moda fue un vehículo para visibilizar procesos sociales, culturales y comunitarios, protagonizados por poblaciones diversas del suroccidente colombiano.
Durante la jornada, representantes de cinco departamentos presentaron colecciones construidas junto a comunidades campesinas, indígenas, mujeres del Pacífico y personas en condición de discapacidad. Las piezas destacaron por su elaboración artesanal, el uso de tejidos tradicionales y el valor simbólico de cada historia personal detrás de las prendas.
Modelos no convencionales, incluyendo personas con movilidad reducida, hicieron parte del desfile. “Estamos mostrando que la belleza no tiene una sola forma”, señaló Yomira Gómez, modelo en silla de ruedas que participó en la pasarela.
Diseñadores como Ana María España, de la marca Atualita, destacaron la experiencia como un reto profesional y una oportunidad de generar empleo inclusivo. “Nuestra colección cuenta con 25 diseños hechos en crochet. Para producirlos, trabajamos con 11 mujeres tejedoras. Esta plataforma nos conectó con el talento de base”, aseguró.
Para muchos de los asistentes y participantes, el evento no solo impulsó la moda regional, sino que también fortaleció iniciativas de emprendimiento comunitario y puso en escena el trabajo colaborativo entre diseñadores y comunidades. La Pasarela de la Inclusión se desarrolló en el marco del programa Distrito Moda, con el objetivo de impulsar procesos económicos sostenibles desde una perspectiva de equidad y diversidad. Al cierre, sus organizadores resaltaron el impacto positivo de esta edición tanto en visibilización territorial como en proyección creativa.
