La fiebre amarilla sigue siendo una amenaza en Colombia, y ante el aumento sostenido de casos confirmados y la preocupación por la circulación del virus, el gobierno departamental del Valle del Cauca ha decidido ampliar el rango de edad para la vacunación preventiva contra esta peligrosa enfermedad. Esta medida busca proteger a la población, especialmente a los más vulnerables, y evitar la propagación del brote activo en el país.

La secretaria de Salud del Valle, María Cristina Lesmes, informó que todos los menores de entre 7 meses y 19 años que no se hayan vacunado previamente, deberán recibir la vacuna de forma gratuita y oportuna. “Es fundamental que todos los niños y adolescentes comprendidos en este rango de edad sean inmunizados. El brote de fiebre amarilla no ha sido contenido y sigue registrando un aumento de casos en varias regiones del país. Mejor que nuestros menores estén protegidos y que evitemos riesgos innecesarios”, afirmó Lesmes con preocupación.

Pero la vacunación no solo está dirigida a los más jóvenes. También se recomienda que los adultos entre 20 y 59 años reciban la vacuna, especialmente aquellos que no han sido vacunados en su momento o que viajen a áreas de alto riesgo. De igual forma, los infantes mayores de 9 meses que tengan planes de viajar a zonas con alto o muy alto riesgo de fiebre amarilla también deben ser inmunizados. La prevención es clave, y en este caso, la vacuna se convierte en el principal escudo frente a la enfermedad.

El Valle del Cauca ha habilitado diversos puntos de vacunación en todos sus municipios, con especial énfasis en las zonas rurales y en aquellos que limitan con el departamento del Tolima, donde se han reportado brotes activos de fiebre amarilla. La vacuna es completamente gratuita y está disponible para toda la población que cumpla con los criterios establecidos.

“Estamos trabajando para blindar a todo el departamento. Aplicamos el esquema de vacunación del PAI (Programa Ampliado de Inmunización) en todos los municipios, pero además estamos reforzando las zonas más expuestas, especialmente aquellas cercanas al brote activo. Queremos evitar que el virus llegue a áreas más densamente pobladas”, concluyó Lesmes.

Esta iniciativa refuerza el compromiso de las autoridades locales por proteger la salud pública y reducir el riesgo de contagios, en un contexto donde la fiebre amarilla continúa siendo una preocupación tanto a nivel nacional como regional. Las autoridades instan a la población a aprovechar la disponibilidad de la vacuna y acudir a los puntos de vacunación de manera responsable y puntual.

La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por mosquitos infectados, que puede tener consecuencias graves si no se previene adecuadamente. El llamado de las autoridades es claro: la prevención es la mejor medida para evitar nuevos contagios y proteger a las futuras generaciones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *