En el municipio de Andalucía, un grupo de adultos mayores está demostrando que la creatividad y el emprendimiento no tienen edad. A través de diversas iniciativas, los miembros del Club Nueva Esperanza están generando oportunidades tanto para sí mismos como para quienes los rodean, fomentando la solidaridad y el trabajo en equipo.
María Teresa Quiceno, coordinadora del Club Nueva Esperanza, destacó uno de los proyectos más recientes del grupo: la venta de ropa de segunda mano en excelente estado. “Estamos vendiendo ropa donada por las mismas señoras del grupo y por personas que ya conocen nuestra labor. Las prendas están en muy buen estado y los precios son accesibles, desde 1.000 hasta 2.000 pesos. Los invitamos a todos a sumarse a esta causa solidaria,” explicó María Teresa. Este proyecto no solo busca generar ingresos para los miembros del club, sino también fomentar el sentido de comunidad y apoyo mutuo entre los adultos mayores de la localidad.
Una de las figuras clave de este proyecto es Zoraida Taborda, una talentosa diseñadora de modas y sastre que, con su experiencia, ha aportado al emprendimiento del grupo. “Mi taller de alta costura se ha convertido en una plataforma para realizar arreglos de ropa y confeccionar prendas para todo tipo de personas. Gracias al apoyo del club, pude comenzar mi emprendimiento y ahora trabajo de forma independiente. Este proyecto me ha permitido seguir aprendiendo y creciendo,” comentó Zoraida, quien es un referente en el ámbito de la moda y la confección dentro del municipio.
Con estas iniciativas, el Club Nueva Esperanza sigue demostrando que el emprendimiento es una herramienta poderosa para mantener a los adultos mayores activos, conectados con la comunidad y con la posibilidad de seguir contribuyendo con su talento y experiencia. La historia de este grupo no solo es un ejemplo de superación, sino también de cómo la solidaridad y el trabajo en equipo pueden transformar vidas.
